Externaliza ciertas tareas y emplea tu tiempo en ofrecer valor

Externaliza servicios

Hoy quiero contarte algo que me pasó recientemente y que me ha hecho reflexionar y replantearme ciertos hábitos.

Hace unos días tuve la necesidad de realizar tarjetas de presentación para promocionar mis servicios de Desarrollo Web. Automáticamente pensé que si soy capaz de diseñar sitios web con Sketch3 (programa de diseño para el Mac) apenas me costaría esfuerzo crear una “tarjetita” con mis datos de contacto, logo y poco más.

Iluso de mí me puse manos a la obra ya que normalmente no me da ningún miedo afrontar nuevos retos. Pero al poco rato de empezar me topé con el primer problema. Resulta que los documentos imprimibles no funcionan bajo el modelo de color RGB (el que vemos en nuestras pantallas). Me puse a indagar sobre el tema y descubrí que este tipo de diseños hay que trabajarlos con el modelo de color CMYK, ya que sino los colores que eliges con RGB no coinciden con los colores que se imprimen. A ésto se le sumó otro problema: hacer coincidir el tamaño de la tarjeta en píxeles con su medida en centímetros, ya que cada programa trabaja con una resolución.

Dejando de lado los detalles técnicos, retomé mi programa de diseño Sketch3 y la sorpresa vino cuando pude comprobar que esta herramienta ha sido creada para realizar diseños de layouts de páginas web o apps (y todo lo que quieras siempre y cuando no sea para imprimir). Pero como no suelo aceptar un no por respuesta, me puse a buscar soluciones y parches para solventar ésto. Lo cierto es que las soluciones encontradas eran un auténtico laberinto y casi valía más la pena dejarlo estar que tener pasar por ese calvario.

Durante todo ese tiempo (fueron un par de días encallado) mi pareja me aconsejó varias veces que pidiera ayuda a un diseñador gráfico profesional pero yo le insistía que sería capaz de encontrar una solución sin tener que pagar por ello.

¿Resultado? Llegado a un nivel de frustración considerable, hice caso a mi pareja y pedí el contacto de un diseñador gráfico, el cual resultó ser muy amable y solucionó mi problema en cuestión de un par de horas y a un buen precio. Mis tarjetas de presentación ya están diseñadas y enviadas a impresión.

Supongo que ya imaginas cuál es la moraleja. Perdí dos días que podía haber dedicado a aquello que mejor se me da (y me da de comer): desarrollar sitios web o crear material para mis cursos online. Además, no sólo perdí tiempo y dinero, sino que estuve dos días frustrado por no sacar algo que daba por hecho que era simple. Ésto es debido a una distorsión de la realidad. Muchas veces infravaloramos ciertas tareas o asumimos que se nos darán bien pero visto el éxito, tengo claro que la próxima vez que me encuentre con una situación parecida, actuaré correctamente desde el principio.

He llegado a la conclusión de que cada persona tiene ciertas habilidades, con las que realmente destaca, pero no es necesario que seamos nosotros quien realice todas las tareas, si algo te quita tiempo, es mejor plantearse gastar un poco de dinero y aprovechar ese tiempo donde realmente aportas valor.

Y tú, ¿cuál es tu opinión al respecto? ¿Hubieras externalizado el servicio desde el principio o hubieras hecho como yo?

Un abrazo,

@DavidPeralvarez


Publicado el
  • Opino como tú 🙂 A veces externalizar es el mejor remedio contra el colapso y el estrés.

    • Pues sí, a veces lo mejor es invertir en calidad de vida. ¡Gracias por tu comentario!

  • Berta Gusi

    ¡Buena reflexión!

  • Marc Piqué

    David, tota la raó! Aquí hi ha la diferència entre la visió de projecte inicial (on cal aprofitar el màxim els recursos que un té perquè el que falta és el recurs econòmic) i la visió de projecte funcionant (on els ingressos,tot i que no siguin constants, ja cal reinvertir-los en les coses necessàries però sense valor). Endavant!

    • Hola Marc! com va tot? Moltes gràcies pel teu comentari, coincideixo completament! A vegades ens capfiquem massa en coses supèrflues. Una abraçada!

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